NUMANCIA REVISTA

Numancia Revista 1

A MANERA DE EDITORIAL:

Hace más de 2500 años, en un claro entorno de desigualdad, La Numancia, un pueblo celtibero, resistió por más de dos décadas el ataque del imperio más duradero y poderoso del que se tenga noticia: el Sacro Imperio Romano.

Cuatro mil personas (ya contando a mujeres y a niños) contuvieron un ejército que los superaba en diez a uno, convirtiendo su lucha en símbolo universal de resistencia.

Esta publicación tiene como objetivo principal, apoyar al pequeño comercio local, claramente cercado por las trasnacionales y los grandes centros comerciales (Walmart, Antea, etc.). Es nuestro deseo que el lector encuentre aquí diversos productos de uso cotidiano, así como lugares de ocio y divertimento creados por habitantes de nuestra ciudad. Con productos de uso cotidiano, nos referimos a aquellos que el consumidor lleva a su mesa, al calzado, al vestido, etc. La mayoría de las veces, resulta frustrante para el ciudadano de a pie, escuchar en el noticiero o leer en la prensa, las caídas y alzas de la Bolsa de Valores, cuando de ello no entendemos mucho, y, menos aún, impacta en nuestro caminar diario; sin embargo, sí estamos ávidos por enterarnos cuál es el precio del huevo o la carne o el tomate, pues es lo que afectará nuestro día.

Por otro lado, estamos abiertos a recibir cualquier tipo de escrito.. Veintisiete personas nos hemos congregado para recuperar nuestras diferencias dentro del respeto y, por medio de la belleza de la palabra. 27 ideas que en estos papeles quedarán impresas. Música en sus diferentes géneros, difusión cultural, teatro, nutrición, pedagogía, mascotas, política y sociedad, comercio, psicología, filosofía, historia, literatura, deportes, educación y ecología.

Nos proponemos ser un medio solidario con los habitantes de esta ciudad. Deseamos ser libres. Nunca esclavos o rehenes de grupo, gremio, mafia, partido político o gobierno alguno.

FIRMES Y DIGNOS, SIN ARMAS, SIN ODIO Y SIN VIOLENCIA…

 

Numancia Revista 2

A MANERA DE EDITORIAL:

En portada

Del otro lado, escondido entre luces y sombras, un esclavo feliz (¡el pobre se cree libre!) adicto a los dictos, conocedor por crianza de deseos prefabricados, catador del dolor que sublima la impotencia del no tener más que deseos uniformados, creados para él y, una meta de éxito en paquete de prepago. Mira desolado, una idea volátil que escapa de su encierro.

Señalando con el índice suplica su regreso. Celador de sí mismo, este hombre postmoderno  se pregunta, qué tan libres somos de escoger nuestro cautiverio desvalido.

Dueño de una breve biografía anónima, borrada, otro ente mira la imagen de este preso; ninguno de los dos sospecha el juego de espejos.

Libertad

La libertad (del latín: libertas, -ātis) 1 es la capacidad de la conciencia para pensar y obrar según la propia voluntad de la persona.

Según las acepciones 1, 2, 3 y 4 de este término en el diccionario de la Real Academia Española, 2 el estado de libertad define la situación, circunstancias o condiciones de quien no es esclavo, ni sujeto, ni impuesto al deseo de otros de forma coercitiva. En otras palabras, aquello que permite a alguien decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos en la medida en que comprenda las consecuencias de ellos. Pues la libertad implica una clara opción por el bien y el mal, sólo desde esta opción se estaría actuando desde la concepción de la teleología.

La quinta acepción del término 2 define la libertad como la «facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres». Con base a ello, la protección de la libertad interpersonal, es objeto de una investigación social y política.

El fundamento metafísico de la libertad interior es una cuestión psicológica y filosófica. Ambas formas de la libertad se unen en cada individuo como lo interno y lo externo de una malla de valores, juntos en una dinámica de compromiso.

Hablar de libertad sin incluir solidaridad ni justicia, es como oir hablar de colores a los ciegos. Sintiendo la presencia de una ausencia (algo así como un fantasma), hablamos de libertad, justicia y solidaridad. De no contar con estos ingredientes, la libertad no existe y es sólo un sucedáneo con edulcorantes comprados y colorantes prostituídos.

Desde el poder político y religioso, vivimos presos por reglas morales y castigos que causan, en orden ascendente, de incomodidad a pavor, y que nos invitan a hacer o no hacer algo.

La clara opción de la libertad por decidir entre el bien y el mal nos deja instalados en la desesperación; casi a punto de la esquizofrenia. La definición de buenas costumbres, de bien o mal, ¿son determinadas por quiénes? ¿por el poder del estado? ¿de las religiones, de la ciencia, de Dios, de cuál?

¡Soy libre!… ¿De qué?…

Puedo disfrutar del propio bien cuando mis vecinos sufren su mal, si y sólo si ignoro mis conceptos de justicia y solidaridad.

Así, temeroso, adormecido y enajenado pierdo lo más valioso que puede perder el homo-sapiens: humanidad, libertad, solidaridad y valor.

Numancia Revista 3

A MANERA DE EDITORIAL:

Al son que toca un corazón, México se revuelca sobre sí mismo.
Un sinfín…
Un corazón marca el centro y define el eje sobre el cual rota la vida. Brazos en alto y puños cerrados, puños de tierra y asfalto.
Héroes anónimos sin tiempo para “selfis” entre el polvo de los escombros, y ese sabor a muerte y cemento que deja la ciudad rota cuando decide caer.
Muere la vida a gritos, entre el crujir de la tierra y el escándalo que provocan los escombros de la democracia cuando chocan entre sí.
Puños cerrados que se multiplican al buscar vida, brazos en alto que exigen un silencio al encontrarla; sed y hambre que “el otro” sacia. La masa convertida en muchedumbre, con el brazo en alto y el puño cerrado.

Entre los restos y el polvo, un depravado alcanza su sueño, mientras, un hambriento comparte su tortilla, un congreso sube el precio de la gasolina, un presidente promueve tandas, un perro rescata sobrevivientes; el fantasma de Frida Sofía disfruta de morbosa fama… En el silencio de un puño cerrado, la vida palpita al son que toca un corazón y México se revuelca sobre sí mismo.

Numancia Revista 4

A MANERA DE EDITORIAL:

QUE SE PRIVATICE TODO

Que se privatice todo, que se privatice el mar y el cielo, que se privatice el agua y el aire, que se privatice la justicia y la ley, que se privatice la nube que pasa, que se privatice el sueño, sobre todo si es diurno y con los ojos abiertos. Y, finalmente, para florón y remate de tanto privatizar, privatícense los Estados, entréguese de una vez por todas la explotación a empresas privadas mediante concurso internacional. Ahí se encuentra la salvación del mundo… Y, metidos en esto, que se privatice también a la puta que los parió a todos. (José Saramago, Cuadernos de Lanzarote 1993-1995)

EN PORTADA

Un pequeño, para una gran mayoría mudo, espía escondido mientras los ojos gritan. Un ser que se visualiza por momentos en otro mundo, en donde las carencias no existen, y en donde el hambre no lo mantiene escondido, invisible.
Hoy en este planeta abundante hasta el hartazgo, regido por las leyes del mercado (paradoja trágica de la justicia) morirán de hambre 25 mil niños reales. Así, mientras unos mueren de hambre, otros mueren por obesidad y los generadores de estos extremos (un puñado), mueren de risa.
Parafraseando a Poe: La carne de puerco es más cara que la de niño. Si los 25 mil muertos al día fueran puercos, el mundo estaría pronto a salvarlos. Ni al Fondo Monetario Internacional ni al Banco Mundial les importa un carajo la justicia. La justicia nacida del horizonte como medida del tiempo no es más que un problema de retórica, y es, simplemente, lo que el poderoso necesita que sea justo.